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Escrito por Elber Montiel Cansino
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Cantas lindísimo, tremendo!... mira como la gente llora
ministrada por la forma en que ejecutas ese instrumento! ... me
encanta, también sé que lo estás haciendo de corazón para mí... PERO
TÉN MUCHO CUIDADO!!! El mejor músico que tenía aca en los Cielos, el director de la orquesta
en ese tiempo, lo arrojé por arrogante, junto con su bando!!!" -Dios-
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Escrito por Elber Montiel
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Por: Paul Baloche.
Para quienes no lo conocen, Paul Baloche es pastor de alabanza de
Comunidad Cristiana en Lindale, Texas, EE.UU. Compositor de canciones
como: "Me gusta estar en tu casa" ("Celebra al Señor", Danilo Montero); "Celebrad al Dios de amor" ("Más de ti", Don Moen); "Por amor" ("El poder de tu amor", Aline Barros), "Alaba a Adonai" ("Levántate Jerusalén", Paul Wilbur) y la más conocida de todas: "Abre mis ojos oh Cristo" que
interpretan infinidad de ministerios musicales en el mundo. Gracias a
la colaboración de mi amiga Margarita Campos tengo el honor de
compartir con usted este fenomenal artículo. ¡Que lo disfrute!
"Adoración no es música, pero la música puede ser adoración. Dios
debe de amar la música ya que la Biblia dice que hay mucha en el cielo
y además, nos invita a venir ante su presencia con cantos (Salmo
100:2). Si usamos la música como una expresión de nuestro amor al
Señor, él se agrada, y nosotros somos renovados. Dios nos hizo de esa
manera.
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Escrito por Elber Montiel
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"Es para la honra y gloria de Dios... (Por eso ni ensayamos)"
"Nos dejamos guiar por el Espíritu Santo... (Por eso ni planeamos nada)
"Mi talento me lo dio Dios y es para ÉL... (Por eso no procuro superarme ni estudiar)
Estas frases anteriores, tan usadas y trilladas en tantas generaciones por nuestros ministerios de alabanza y liderazgo en la iglesia, parece ser que nos han "educado" a interpretarlas de una forma totalmente errada.
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Escrito por Jorge Andrés Beltrán Fonseca
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David se encontraba en el momento más oscuro de su vida. Después de recibir la plena bendición del Señor y el gozo de Su presencia, descuidó el reino de Dios y se conformó en el reino de la comodidad; bajó la guardia, cometió adulterio, asesinato premeditado y aún más, encubrió su pecado. Sin embargo el Dios de justicia, santidad y misericordia ofreció el tiempo suficiente para que su siervo viniera al arrepentimiento, y lo confrontó a través del profeta Natán. ¿Su pecado trajo consecuencias? Por supuesto, a corto y a largo plazo. A corto plazo, su hijo recién nacido moriría, y a largo plazo, su pecado oculto traería sobre sus hijos dolores manifiestos como asesinatos, adulterios, rebeliones, persecuciones, guerras y divisiones.
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